La NASA intentará reparar el cohete de la misión Artemisa I en la plataforma de lanzamiento


El SLS durante el intento de lanzamiento del lunes 3; se pueden ver las nubes de hidrógeno líquido evaporado que se producen durante la carga – NASA/Joel Kowsky

Tras analizar las distintas opciones que tiene, la NASA ha decidido que intentará reparar en la plataforma de lanzamiento el cohete SLS de la misión Artemisa I. Bueno, técnicamente al cohete no le pasa nada. Lo que tiene que reparar es la conexión entre las TSMU (Tail Service Mast Umbilicals, Umbilicales de servicio de cola) y el cohete. Es la que resultó dañada por un exceso de presión durante la carga de propelentes del pasado lunes.

Las TSMU son las dos estructuras grises que se ven marcadas en rojo en la imagen de la derecha. Ahí está la fuga de hidrógeno líquido (LH2) que impidió el lanzamiento. Las TMSU también se usan para cargar el oxígeno líquido en la etapa central del SLS. Pero el LOX es mucho menos picajoso y dado a las fugas.

Para la agencia esta decisión tiene bastante lógica, ya que una vez terminada la reparación, pueden hacer una prueba de cómo ha quedado intentando de nuevo cargar LH2 en el cohete. Y eso es algo imposible en el Edificio de ensamblado de vehículos (VAB), que es dónde normalmente se trabaja en los cohetes, simplemente porque allí no hay conducciones ni de hidrógeno ni de oxígeno líquidos. Además de que llevar el SLS de vuelta al VAB y de vuelta a la plataforma de lanzamiento añadiría como un par de semanas al proceso.

Es, salvando todas las distancias, como si decidieran arreglar un coche que tiene una fuga en el depósito de combustible en la propia gasolinera sin llevarlo al taller. Aunque ya sé que en un taller sí que puedes tener bidones de gasolina. Pero para entendernos.

Pero para poder hacer esa reparación en la plataforma de lanzamiento hay que montar una especie de gran tienda de campaña que cubra la parte inferior del cohete y las dos TSMU de la intemperie. Así que la NASA aún tardará unos días en poder empezar con la reparación en sí. Spaceflight Now tiene una señal de vídeo en directo en la que se puede seguir el progreso del asunto. Más o menos.

Ojo con esa batería

Pero si se dan prisa y todo va bien es posible –aunque un poco por los pelos– que puedan tener el cohete listo para la ventana de lanzamiento que va del 19 de septiembre al 4 de octubre. No para el principio de la ventana, pero quizás sí dentro de ella. Con lo que se evitarían tener que esperar a la ventana de lanzamiento que va del del 17 al 31 de octubre.

Pero –y éste es un pero enorme– la batería del Sistema de autodestrucción del cohete (FTS) ya ha sobrepasado los días para los que está certificada. Esa batería es independiente del resto del cohete y no se puede recargar ni cambiar en la plataforma de lanzamiento. Y no se puede lanzar sin un FTS en funcionamiento.

De hecho la NASA ya tuvo que pedir a la Fuerza Espacial de los Estados Unidos (USSF), que es de quien depende el Centro espacial Kennedy, un permiso para intentar el lanzamiento del pasado lunes. Y es que el requisito en vigor es que el FTS se pruebe 15 días antes del lanzamiento, momento a partir del que empiezan a contar los 20 días para los que está certificada a batería. Eso habría permitido el lanzamiento el 29 de agosto, tal y como estaba previsto, o el 2 de septiembre, que era la fecha alternativa y el último día de validez de la batería. Pero ya no los últimos días de la ventana de lanzamiento, que terminaba el día 7. Así que la NASA solicitó y obtuvo permiso para aguantar hasta los 25 días sin tener que devolver el cohete al VAB para cambiar la batería.

Con lo que si la NASA quiere intentar el lanzamiento en la ventana que empieza el 19 de septiembre para entonces la batería ya llevará activada 37 días, que es casi el doble de lo certificado. Así que aunque aún no la ha pedido, parece complicado que pueda conseguir permiso para no cambiar la batería. Wayne Hale, que durante años fue director del programa de los Transbordadores espaciales de la agencia, dice que en la inmensa mayoría de las ocasiones en las que solicitó exenciones del estilo la respuesta fue que no.

Así que en esta casa seguimos apostando por la ventana de lanzamiento del 17 al 31 de octubre. Con suerte.

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