75 años de la primera localización fehaciente de un bug informático

Relé #70 Panel F
(polilla) en el relé.

Primer caso concreto de bug localizado.

Esas palabras están escritas en una hoja del cuaderno de operaciones del ordenador Harvard Mark II que se conserva en el Museo Nacional de Historia Estadounidense. Junto a ellas, como se puede ver, está la polilla en cuestión. Es el primer caso documentado de la localización fehacietne un bug informático encontrado.

Claro que se trata de un juego de palabras. En inglés bug, además de fallo, también significa bicho. De hecho bicho es un uso anterior a fallo. Aunque su uso como sinónimo de fallo tampoco se originó en el campo de la informática, por mucho que con el paso del tiempo parezca habérselo apropiado; bug como falló venía usándose desde mucho antes.

Contribuyó a popularizar su uso en el campo de la informática Grace Murray Hopper, quien formaba parte del equipo que estaba desarrollando el Mark II. Y hoy en día es muy conocida por esta anécdota, así como por su contribución al desarrollo del COBOL, un lenguaje de programación presentado en 1959 y aún en uso hoy en día.

Pero su carrera incluye muchos otros hitos importantes –no menor entre ellos el ser una mujer en un campo claramente dominado por los hombres– como por ejemplo el de concebir por primera vez la idea de un compilador. Un compilador es un programa que convierte las instrucciones escritas en un lenguaje de programación, usualmente de alto nivel como por ejemplo el ya citado COBOL, diseñado para que ser más o menos inteligible por las personas, al código máquina que es capaz de ejecutar un ordenador.

La idea es que así se pueda escribir un programa una sola vez y luego, con el uso del compilador adecuado, prepararlo para su ejecución en cualquier máquina, con el consiguiente ahorro de tiempo y esfuerzo de no tener que escribirlo para cada ordenador.

A la almirante Hopper le dijeron que era una idea descabellada. Pero a ella le dio igual, demostrando que no sólo era posible sino que era una idea brillante. Hoy no podríamos vivir sin los compiladores, que con toda seguridad habrían sido inventados tarde o temprano.

Grace Murray Hopper es una de las protagonistas del capítulo «La informática siempre ha sido cosa de mujeres» de nuestro libro «Se suponía que esto era el futuro».

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